Los exámenes médicos tempranos y periódicos son necesarios para mantenerse sano a cualquier edad, pero son especialmente importantes en niños y adolescentes que crecen rápidamente y de los que se espera que alcancen hitos con la edad.
Cuando los problemas se detectan pronto, en la mayoría de los casos son más fáciles de solucionar y pueden evitar que se agraven. Las valoraciones de salud forman parte de la atención preventiva rutinaria. Estas incluyen muchos tipos de exámenes, como los de desarrollo, visión, audición, dentales, de salud conductual y otros. Estos exámenes pueden iniciar un tratamiento temprano si es necesario. Los proveedores tienen un calendario que siguen y saben cuándo debe realizarse cada tipo de examen.
Qué esperar durante la visita al consultorio
Específicamente para el examen de salud conductual, puedes esperar que cuando traigas a tu niño o adolescente a una visita al consultorio, se te pida que completes una encuesta sobre el estado de salud de tu hijo:
- Dormir
- Energía
- Apetito
- Desempeño escolar
- Capacidad para hacer amigos
- Estado de ánimo
- Conducta
Se puede pedir a los adolescentes que respondan una encuesta similar sobre sí mismos. Todo ello forma parte de las valoraciones de salud conductual de rutina.
Los proveedores utilizarán una encuesta adecuada a la edad de tu hijo. La encuesta procederá de una lista de herramientas de exámenes de salud conductual normalizados y aprobados. Estas herramientas pueden ser útiles para destacar las áreas que pueden preocuparte. Pueden facilitarte la tarea de hablar con tu proveedor sobre lo que te preocupa y lo que podrías hacer.
Los proveedores pueden hablar de las expectativas de desarrollo y tranquilizar a los padres con técnicas de crianza eficaces que pueden ayudar a resolver tus preocupaciones.
Durante el tiempo que pases con tu adolescente, es posible que tu proveedor hable con él sobre lo siguiente:
- Evitar el consumo de alcohol, drogas, tabaco y otras sustancias que pueden conducir al abuso
- Violencia
- Hostigamiento
- Depresión
Si es necesaria una evaluación adicional en el ámbito de la salud conductual, tu proveedor puede ofrecerte los servicios de salud conductual necesarios o ayudarte con un referido para un especialista en salud conductual de tu red.
Las valoraciones regulares, incluidas los de salud conductual, son importantes a todas las edades, pero especialmente en los niños y adolescentes en edad de crecimiento que están aprendiendo estrategias de afrontamiento de nuevos retos del desarrollo. Si tu proveedor no ofrece valoraciones de salud conductual, no dudes en preguntar al respecto. Comunica cualquier inquietud que tengas sobre el desarrollo, el estado de ánimo y la conducta de tu hijo.
Tu proveedor está deseoso de ayudar y encontrar maneras de mantener a tu hijo en el buen camino y sano de por vida.
Cómo ayudar al adolescente a prepararse para la visita al proveedor primario de cuidados médicos (PCP por sus siglas en inglés)
- Ayuda a tu hijo adolescente a colaborar en su salud. Informa a tus hijos jóvenes sobre los cambios físicos y emocionales que pueden ocurrir durante la adolescencia. Recuérdales que su PCP hablará sobre el desarrollo y los retos tanto físicos como emocionales.
Visitas de 11 a 14 años (adolescencia temprana)
- Pide a tus hijos jóvenes que escriban preguntas sobre su salud emocional/física y su desarrollo, como preguntas sobre la pubertad, la orientación sexual y el estado de ánimo, de las que quieran hablar.
- Habla con tu hijo adolescente sobre su conducta, estado de ánimo, salud mental o consumo de sustancias.
- Habla de cómo le está yendo o le ha ido con la transición de la escuela primaria a la intermedia en lo social, académico y de los apoyos de educación especial y otros servicios.
- Si el adolescente se muestra reacio a hablar de los retos, pide al médico que te ayude a iniciar la conversación o que asuma un papel en el tratamiento de estos temas con tu hijo.
- Motiva a tu hijo a participar en estas conversaciones sobre la transición. Es el momento perfecto para que se sientan independientes y empiecen a defenderse.
- Esta visita puede incluir exámenes de detección de depresión, colesterol, VIH, salud bucodental, tabaco/alcohol/drogas e ITS.
Visitas de 15 a 17 años (adolescencia media)
- Anima a tu hijo adolescente a que escriba preguntas sobre su salud y su bienestar emocional (por ejemplo, cómo maneja el estrés, las transiciones con sus amigos, los cambios en la escuela, cómo se siente respecto a los cambios en su cuerpo y su sexualidad).
- Anímalo a hablar de las relaciones con la familia, los amigos y la comunidad. Pregúntale qué le causa estrés, si sufre presión de grupo, hostigamiento o violencia, si se siente ansioso o triste.
- Mantén conversaciones sobre seguridad y reducción de riesgos. Esto podría incluir hablar sobre la protección contra el embarazo y las ITS; el consumo de tabaco, cigarrillos electrónicos, drogas o alcohol; no compartir medicamentos recetados, hacer mal uso de estos ni utilizar los medicamentos recetados de otra persona.
Visitas de 18 a 21 años (adolescencia tardía)
- Recuérdale a tu joven adulto que anote cualquier pregunta sobre cómo afrontar el estrés y otros retos sociales y emocionales. Puede que quiera compartir información actualizada, como planes profesionales o dejar el hogar de sus padres.
- Pídele a tu proveedor de cuidado de la salud que ayude a tu joven adulto a encontrar un proveedor de cuidado de la salud para adultos; las transiciones en el cuidado de la salud requieren tiempo y establecer relaciones.
- Si tienes un adolescente con necesidades médicas especiales, puede que te interese hablar con el PCP sobre cómo establecer un poder de atención médica. Esto te permitirá seguir ayudando a gestionar y apoyar las necesidades de cuidado de la salud de tu hijo adulto, si fuera necesario.
- A medida que tu hijo adolescente avanza hacia la edad adulta, seguirá necesitando tu orientación durante estos importantes años. Independientemente de que el joven haga estudios universitarios, desarrolle una carrera profesional o participe en actividades comunitarias, es importante que sepa que tú sigues a su lado. Anímalo a progresar y aconséjale cuando lo necesite. Cuando tu joven adulto acuda a ti con un problema, ayúdalo a analizarlo y a tomar una decisión que se ajuste a sus creencias y valores.
Para obtener más información, consulta la guía de bolsillo para familias Bright Futures de la Asociación Americana de Pediatras. Inglés | Español
Centro de Información y Recursos para Padres: Para recursos que incluyen información sobre centros de capacitación e información para padres y centros comunitarios de recursos para padres en Estados Unidos y sus territorios, visita https://www.parentcenterhub.org